Muy buenas, amigas y amigos: Vamos a hablar hoy de una figura árabe muy interesante en la historia médica. A finales del siglo XIII , el desarrollo de la medicina en el mundo islámico comenzó a decaer. Pero aún habría de surgir otra figura que despuntase, la del médico sirio Ibn Al-Nafis (1210-1288). Empezó su carrera como médico del hospital Al-Nouri de Damasco , pero pronto emigró a Egipto y en su capital, El Cairo, desarrolló su labor profesional como jefe médico de los hospitales Nassri y Al-Mansuri, y como médico personal del propio sultán. Su contribución más notable fue la descripción, por primera vez en la historia de la medicina, de la circulación menor o pulmonar, contenida en su obra Comentario de la anatomía del Canon de Avicena. Su acertada descripción, al contrario de lo que pudiera pensarse, no fue producto de la experimentación, sino del razonamiento basado en sus conocimientos de anatomía. Hasta entonces, la teoría aceptada se basaba en la hipótesis formulada p...
La promulgación de la obligatoriedad de la enseñanza en Europa fue capital para el establecimiento de la Educación Especial, ya que significó la aparición de escuelas para acoger a los niños en edad escolar y, como consecuencia inmediata, obligó a la creación de escuelas especiales para que los considerados débiles mentales fueran escolarizados en centros específicos, a partir de criterios catalogadores, como las escalas desarrolladas por Binet y Simon (1907). Por tanto, la obligatoriedad de la enseñanza produjo un sistema especial paralela al habitual para los estudiantes que presentaban determinadas deficiencias, así como la aparición de programas y técnicas especiales. Uno de los resultados inmediatos de dicha etiquetación y clasificación fue la segregación. Dicha segregación se justificaba, por una parte, como custodia y ayuda y, por otra, como una vía para proteger a la sociedad de un eventual peligro. Se fundaron centros especiales y escuelas públicas de día, que a...
Muy buenas, amigas y amigos: El herpes simple es una infección crónica producida por un virus. Se caracteriza por la aparición de grupos de pequeñas ampollas: a menudo, en las comisuras de los labios o de los orificios nasales, en el ano o en los genitales. En el SIDA se pueden encontrar también lesiones en la mucosa esofágica y traqueobronquial. El herpes simple es a menudo una reactivación de una infección herpética anterior. Las lesiones abiertas son muy contagiosas: el paciente y las personas que lo atiendan deben utilizar guantes y técnicas de lavado de manos. Los signos y síntomas más comunes del herpes simple son las lesiones rojas ampolliformes que aparecen en las zonas oral, anal y genital. Generalmente la persona se quejará de dolor, hemorragia o exudado. ¡Un abrazo, amigas y amigos!. Damián Cairo Touriño
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