Conociendo al cáncer (III): ¿De qué manera se extienden las células cancerígenas a partes nuevas de nuestro cuerpo?

 

Muy buenas, amigas y amigos:

Seguimos con nuestra serie dedicada al conocimiento del cáncer. En esta ocasión hablaremos de qué manera se extienden las células cancerígenas a partes nuevas de nuestro cuerpo.

Bien, cuando las células cancerosas de desprenden de un tumor, estas pueden desplazarse a otras partes del cuerpo a través del torrente sanguíneo o del sistema linfático.

Para que las células cancerosas se extiendan a partes nuevas del cuerpo, las células deben:

  • Desprenderse o escapar del tumor original y entrar en el torrente sanguíneo (circulatorio) o al sistema linfático.
  • Fijarse a la pared externa de un vaso sanguíneo o linfático, atravesar la pared del vaso y fluir con la sangre o el sistema linfático hasta un órgano nuevo o un ganglio linfático, e invadirlo.
  • Encontrar formas de reproducirse y desarrollarse en su nueva ubicación.
  • Evitar ataques del sistema inmunitario del cuerpo.

Las células cancerosas que se desplazan por el torrente sanguíneo pueden llegar a órganos distantes. Si las células pasan por el sistema linfático, puede que terminen en los ganglios linfáticos o que se propaguen a otros órganos.

Puede que el sistema nervioso también quede afectado. Es posible que las células cancerosas entren en los nervios o liberen sustancias que pueden afectar la forma en que los nervios funcionan para proteger al cuerpo. En estos casos, las células cancerosas invaden la parte exterior del nervio (que se llama vaina) y se extienden a la piel o a partes más profundas del cuerpo. a esto se le llama diseminación o invasión perineural.


Por lo tanto, la diseminación del cáncer por el cuerpo recibe el nombre de metástasis. Pero...¿a dónde se extiende el cáncer con más frecuencia?. Veamos...
  • El cáncer de vejiga o el cáncer se seno se pueden propagar a los huesos, al cerebro, al hígado o a los pulmones.
  • El cáncer colorrectal, el de ovario, el de estómago y el cáncer pancreático se pueden extender al hígado, a los pulmones o al peritoneo.
  • El cáncer de riñón se puede propagar a las glándulas suprerrenales, a los huesos, al cerebro, al hígado o a los pulmones.
  • El cáncer de pulmón se puede extender a las glándulas suprarrenales, a los huesos, al cerebro, al hígado o al otro pulmón.
  • El melanoma puede pasar a otras partes de la piel, al tejido muscular o a los huesos, al cerebro, al hígado o a los pulmones.
  • El cáncer de próstata se puede extender a las glándulas suprarrenales, a los huesos, al hígado o a los pulmones.
En fin, como podéis comprobar, el cáncer es una enfermedad estratégica y que puede dar sorpresas. 

Espero que este artículo haya sido de vuestro interés...¡un abrazo!.







Damián Cairo Touriño 


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